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Las 15 mil placas del cielo de Tonantzintla y una jacaranda histórica   

 

Por: Raúl Mújica García, Guadalupe Rivera Loy y Leopoldo Altamirano  

 

El pasado 21 de marzo se cumplieron 101 años del natalicio del Dr. Guillermo Haro Barraza, fundador del Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica (INAOE) y primer astrónomo mexicano reconocido a nivel mundial. Es justo también en esos días de marzo cuando casi todas las jacarandas están en flor en Puebla y en Cholula, y se nota el dominio del color morado. El cerro de Tonantzintla, donde se ubica el INAOE, no es la excepción: ahora mismo las jacarandas lucen espectaculares. Una de ellas es de las más distinguidas y destaca en el campus de este Instituto: fue sembrada en 1945 por el Dr. Guillermo Haro y el general uruguayo Liber Seregni como protesta por las bombas atómicas lanzadas en Hiroshima y Nagasaki . Esto es lo que se puede leer en la placa conmemorativa instalada a los pies de este árbol maravilloso en 1991 para recordar el hecho. 

   

 

Placa conmemorativa de la siembra de la jacaranda.

A dos pasos de esta jacaranda histórica y de su placa conmemorativa está el llamado "Cuarto de Placas", que se localiza en la sección posterior del primer edificio del Observatorio Astrofísico Nacional de Tonantzintla (OANTON), inaugurado en febrero de 1942. Dentro de este cuarto se resguarda, con temperatura y humedad controladas, uno de los tesoros astronómicos de nuestro país, integrado por más de 15 mil placas tomadas con la Cámara Schmidt de Tonantzintla.

 

 

La jacaranda sembrada por Guillermo Haro y Líber Seregni. Al fondo, el Cuarto de Placas.

Esta colección de placas fotográficas fue obtenida en un periodo de unos 50 años, entre 1942 y 1995. Y ahora el INAOE se ha abocado a su preservación y difusión a través de un proyecto, apoyado por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT), que consiste en su digitalización y análisis. Este proyecto ha permitido adquirir la infraestructura necesaria con la cual se ha digitalizado ya en su mayor parte el acervo fotográfico. Actualmente se está desarrollando el catálogo electrónico con la información técnica e histórica  de cada placa, el cual se pondrá a disposición de la comunidad científica y público en general para el verano de este año.  

Las placas de vidrio utilizadas en la Cámara Schmidt de Tonantzintla miden de 20.3 por 20.3 centímetros y tienen un milímetro de ancho. El área que cubren en el cielo es de cinco grados por cinco grados de arco, lo que equivale a un campo cuadrado cuyos lados midieran 10 lunas llenas. Eran fabricadas por la KODAK, que ya las descontinuó. El proyecto de digitalización arrancó en 2007, y en los últimos años se ha vuelto más ambicioso, ya que también incluye un catálogo digital y se trabaja con herramientas computacionales para clasificar automáticamente los miles y miles de objetos celestes plasmados en ellas: estrellas, galaxias, cometas, nebulosas, etcétera. Además de las 15 mil placas de la Cámara Schmidt, se cuenta con una pequeña colección del Carta del Cielo de la UNAM y la colección de Monte Palomar que compró Guillermo Haro, además de unos mapas de Palomar que se utilizan como referencia para localizar objetos celestes.  

Las placas tomadas con la Cámara Schmidt se pueden dividir en dos tipos: las de imagen directa y las que se tomaron con un prisma objetivo. Entre las de imagen directa, unas ocho mil, hay también imágenes directas de tres observaciones en la misma placa, las llamadas de tres colores. Esta técnica fue creada por Guillermo Haro, y básicamente consistía en hacer varias exposiciones sobre la misma placa sin removerla. En otros observatorios se colocaba la placa, se apuntaba el telescopio y se dejaba que el telescopio avanzara y se daba un tiempo de exposición, se quitaba la placa y se ponía otra y así sucesivamente. Con esto se obtenía una sola imagen por placa. Guillermo Haro le daba cierto tiempo de exposición al mismo objeto y movía ligeramente el telescopio para que en la misma placa se registraran tres imágenes del mismo objeto, una en cada color o filtro. El campo de visión de una placa de la Schmidt es muy grande, por lo que no sólo se veía un objeto sino muchos en una sola observación. Una variación de esta técnica consiste en exponer una placa seis o más veces, principalmente en regiones del cielo con nubes de formación estelar, para identificar estrellas ráfaga mediante la variación de su brillo.

 

Nebulosa de Orión.

La trascendencia histórica de las placas radica en que contienen los primeros registros de las observaciones del cielo en esta posición geográfica. Sin embargo, lo que hace realmente importante a este acervo es su colección espectral: no existe en ninguna otra parte del mundo una colección espectral tan grande como la de Tonantzintla, donde se muestreó básicamente todo al centro de la galaxia y uno de sus polos.

En cada placa astrofotográfica hay miles de objetos celestes registrados. El proyecto financiado por el CONACYT busca que no se pierda la información de estos objetos y hacer la identificación espectral de cada una de las líneas que aparecen en sus espectros, que fueron obtenidos con un prisma objetivo. De esta forma los astrofísicos pueden determinar diferentes parámetros, como por ejemplo la composición química de las estrellas.

El proyecto también permitirá clasificar automáticamente los objetos plasmados en las placas. Gracias a los algortimos de clasificación, al aprendizaje computacional o automático, a la visión por computadora y a las redes neuronales, los astrofísicos actuales podrán ver con nuevos ojos las placas fotográficas de Tonantzintla, explotarlas para su trabajo y, por qué no, descubrir en ellas nuevas cosas, tal como lo hizo hace ya más de 50 años Guillermo Haro Barraza.

La placa de la jacaranda nos recuerda el gran compromiso social de Guillermo Haro, no sólo su preocupación por las injusticias a nivel mundial, sino también su dedicación por mejorar las condiciones en nuestro país, mientras que  las más de 15 mil placas nos recuerdan sus grandes descubrimientos astronómicos. Terminamos un año de celebraciones, pero seguiremos promoviendo, en particular entre los más jóvenes, el inigualable espíritu de este gran mexicano.

Para obtener mayor información para el acceso  a las imágenes digitalizadas se puede escribir al Dr. José Guichard, Investigador Titular de la Coordinación de Astrofísica de este Instituto y encargado del proceso de digitalización, a jguich@inaoep.mx  

El Dr. Raúl Mújica García es in Investigador Titular del INAOE, rmujica@inaoep.mx El Dr. Leopoldo Altamirano es Director de Desarrollo Tecnológico del INAOE, robles@inaoep.mx; Guadalupe Rivera Loy es jefa del Departamento de Difusión Científica del INAOE, grivera@inaoep.mx

Este artículo fue publicado en el Blog de los Centros CONACYT en El Universal


Última modificación :
28-04-2014 a las 10:27 por Guadalupe Rivera

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